El libro de Wilson

(Títulos provisionales)  “El libro de Wilson” / “W”

(¿Qué me interesa en fotografía? ¿qué me ha movido hasta ahora?)

Me interesan las ideas de causalidad, casualidad y destino; de entorno, sus circunstancias y el modo en que vamos construyendo nuestra historia personal. En fotografía he trabajado ya en esos límites, hablando del pasado y usando el archivo fotográfico. Lo ocurrido es causa reseñable de lo que ocurre y lo que está por ocurrir y, así, hay que investigarlo y entenderlo. Andar ese camino es una manera natural de responder preguntas sobre nuestra contemporaneidad y de plantear dudas interesantes sobre nuestro futuro.

(¿Por qué esta idea de proyecto? ¿Por qué este apellido?)

Con este posicionamiento, y dado que 2017 ha sido un año de crisis personal, volver a mis raíces era una forma de buscar respuestas y de aliviar el sentimiento de angustia vital.

Elegí Wilson por ser el apellido con el que me conocen y con cuyo carácter me identifico. Además, leer la autobiografía de mi abuelo Carlos fue también una invitación a escarbar en ese lado de mi ascendencia. Mi abuelo es un señor con 5 novelas escritas desde su jubilación; su desmemoria actual por Alzheimer y un diario reciente que encontré en su despacho -en el que casi no acertaba a poner la hora a la que se había levantado y si había ido al baño ese día- fueron también razón para homenajearle a través del interés por nuestra historia.

(¿Cuáles son los límites del proyecto? (de personas, geográficos, conceptos…) ¿Cuál es el método, qué tienen en común las fotos?)

Parte del proceso de auto-aceptación y conocimiento de nosotros mismos se encuentra en el ejercicio innato de mirar alrededor para reconocernos y ser reconocidos en nuestros entornos: es decir, allí donde nos establecemos y allí por donde decidimos pasar fugaz o no tan fugazmente. Si bien es cierto que el acto de observar cambia radicalmente de forma cuando las circunstancias varían, el fondo y el fin siguen siendo los mismos.

Decidí trabajar solo con mi línea directa de ascendientes: el primer Wilson conocido, mi tatarabuelo Edward; mi bisabuelo Andrés, mi abuelo Carlos y mi madre, Fina. No trataba de explicar sus vidas ni de documentar sus pasos. Sin embargo quise saber quiénes fueron (o quiénes son) y por dónde se movieron. Miré a mi alrededor y viajé a los lugares donde miraron ellos.

(¿Cuál es la conclusión? ¿De qué estoy hablando? ¿O al menos, por dónde podrían ir los tiros?)

Todo respondió solo algunas cuestiones superficiales sobre mi pasado familiar, a la vez que trajo nuevas dudas y conflictos. Sin embargo, en todo el proceso se me han formulado algunas preguntas útiles sobre ideas tan universales como la búsqueda, la memoria, la identidad, el territorio o el viaje.